lunes, 4 de marzo de 2013

Así será España en 2023, según Niño Becerra: renta de los '80 y paro del 18%



En el planteamiento del Sr. Sinn está la solución: cambio del sistema productivo. Me viene a la mente el país del sol naciente.

Japón, un país el cual ha pasado, o sigue pasando, una gran crisis también debido a la burbuja inmobiliaria, es uno de los países con mayor renta per cápita del planeta. La Alemania asiática, con todos los valores tradicionales que se le pueda reprochar para bien o para mal, sin embargo, es un país que invierte en I+D+i, es altamente productivo y exporta producto de alta tecnología tanto en automoción, como en informática y robótica. Talento al fin y al cabo.

Me pregunto: ¿algo de esto tiene España? Sin duda que sí, pero a una escala muy pequeña. Sólo nos queda hacerla crecer además de olvidarnos de nuestro sistema paternalista y de subvenciones. Mientras España todavía está en el debate de si monarquía sí o no, de si Cataluña independiente sí o no, y donde los políticos no dejan de reprocharse el más y más, otros países que en su día eran prácticamente tercermundistas no hacen sino trabajar y adelantarnos por el carril de la izquierda mientras nosotros nos quedamos en el arcén con las luces de emergencia. Triste pero cierto.

En España todos los ciudadanos queremos ser funcionarios y mientras al emprendedor/empresario se le demoniza, el resultado será que hay poco trabajo productivo, de mala calidad, mal pagado (porque hay más demanda que oferta) y con cada vez menos servicios públicos al contar con escasos recursos para sufragarlos. ¿Quién paga el pato? Los parados, los jubilados, los niños, los dependientes y los pocos trabajadores que cada vez están más presionados por los cuatro costados, los desahuciados... Y no hablemos de los pobres, colectivo in crescendo.
Ante esta situación muchos podrán pensar que: “En el país de los ciegos el tuerto es el rey”. Pero yo pienso: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Lo que quiero decir es que o trabajamos todos codo con codo aportando lo mejor de nosotros mismos o el país se irá al traste. Seamos creativos (grandes ejemplos ha dado nuestra tierra) y pongámoslo en marcha. Si esperamos que el Estado nos arregle la situación mejor hagamos las maletas a la voz de ya para recorrer mundo porque este no es el mesías.

Por cierto, Japón es el país del sol naciente pero España es país receptor de sol. ¿Por qué no, aprovecharlo mejor? ¿Por qué no coger el tren de las energías renovables y explotarlo mejor que nadie tanto a nivel cualitativo como cuantitativo?